Pezones invertidos

En la mayoría de las mujeres el pezón se proyecta hacia afuera, pero, en algunos casos, esa proyección es anómala y va hacia adentro, éste caso se denomina pezón invertido o umbilicado.

En general, esto es una anomalía congénita debido a una alteración durante el periodo embrionario. Según la doctora María José del Río, ginecóloga mastóloga y directora de la Sociedad Chilena de Obstetricia y Ginecología, los pezones invertidos congénitos son benignos en un 100%.

Se considera un pezón invertido cuando está completamente hacia adentro, a diferencia de cuando está parcialmente hundido, el cual se denominaría retraído.

Una de las soluciones en estos casos es la cirugía, pero otra alternativa menos compleja es la perforación del pezón. Este procedimiento es recomendable tanto para pezones invertidos, retraídos o planos, logrando el resultado desde el momento de la perforación, mejorando la sensibilidad y mostrando la forma natural del pezón, siempre y cuando lo realice un perforador profesional. Ellos sabrán escoger el tipo de joyería, grosor y largo según la anatomía de cada persona. Cabe resaltar que puede ser una solución definitiva como parcial, ya que una vez cicatrizado podrías retirar la joyería y que el pezón quede expuesto, como puede volver a contraerse al sacar la pieza y, en ese caso se recomienda, por supuesto, mantener la joyería.

Parte de las dudas frecuentes son: ¿la perforación del pezón afecta durante la lactancia?, ¿se pierde sensibilidad? La respuesta para ambas es definitivamente no. Para amamantar por supuesto se recomienda retirar la joyería, pero una perforación bien hecha no dañará el pezón por lo que no generará ningún problema posterior; en cuanto a la sensibilidad esta se mantiene o incluso se gana algo más.

De todas formas, si tienes dudas siempre es importante consultar con un médico antes de realizarte cualquier procedimiento.